lunes, 11 de abril de 2011

Sobre "El Flaco", de José Pablo Feinmann

-Che Feinmann sacó un libro sobre Nestor- me dice mi compañera.
-¿Querés que lo compre?-
-Compralo dale y lo leemos el finde-

Me paso por Cúspide que me queda a la vuelta de de la oficina y ahí lo veo entre los libros sobre Nestor de Majul, Maximiliano Montenegro etc. Pensé: bue, por lo menos alguien de los nuestros escribe uno.

Lo ojeo y me doy cuenta que no es el libro "a la Majul", "a la chusma" o en su antípoda, el estilo riguroso académico que le da aires de objetividad, de cosa "en serio" sino un ensayo al más puro estilo Feinmann. Diciendo las cosas que él dice y como él las dice. No es un libro sobre Nestor, ni siquiera es un libro sobre Feinmann y su relación con Nestor. Se trata de un libro de filosofía política.

!Acá estamos en problemas! me dije. La gente quiere leerlo a Nestor. Que el autor nos meta en su cabeza y nos devele todos sus misterios. Quedarnos asombrados con los secretos descubiertos y hasta verla a Cristina en desaville, o en otras palabras: Callate José que quiero escucharlo a Nestor.

Cuando escribimos sobre algo, ese algo no habla por si mismo, ni siquiera a través nuestro, sino que somos nosotros los que hablamos sobre eso y desde nosotros y desde nuestra circunstancia. Una herencia quizá del empirismo inglés la de atribuirle al objeto una propia objetividad.

Estaba en mi hora de almuerzo y ojeaba el libro antes de comprarlo. Feinmann hablaba de la izquierda, "los tres pasos en política", el poder, los pliegos de condiciones... todo eso  en apenas una simple ojeada. Lo llevo!

Es una lástima que muchos van a pasar esto por alto buscando apresuradamente las páginas en las que "habla Nestor". Dicho de otra manera, es un libro para el debate político, en dónde Feinmann y Nestor poco importan o lo hacen en un sentido básico, como la distancia entre la fecha de una batalla en la historia y el hecho histórico con todo su trabajo de elaboración. Se trata más bien de una mirilla abierta a través de la cual podemos ver los engranajes del poder moviéndose. "Voy a tener que hacer cosas que no te van a gustar" le dice Nestor a José Pablo y allí ya no importa ni el uno ni el otro sino la advertencia porque, a partir de allí, entramos al debate político en serio.

3 comentarios:

Marcelo dijo...

El libro me pareció como mínimo flojo. Feinmann viene derrapando hace un rato poniendo siempre su ego en la punta del Everest.

El Libro se debería llamar "YO y el flaco", porque aparentemente salvo en el final del libro, el flaco lo llamaba constantemente para que le dijera lo que tenía que hacer y lo pinta un tanto, no timorato, pero si falto de doctrina peronista, un pragmático que sabe poco de la historia o como modificar el futuro, no así Cristina de la cual evidentemente JP esta enamoradisimo, o sea el flaco llego medio de culo porque no era muy culto si pragmatico al mango y Feinmann era el gurú que nos saco a la Argentina del Ostracismo.

Además, me cae muy mal que en varios pasajes del libro, pág.54, 67, 77 y mucha más, se dedique a venderme su próximo libro, no tiene ningún prurito en decir cantidad de páginas, todo lo que podemos encontrar, porque editorial sale y hasta cuando sale, patético.

Y de postre, como sabe que al final, en la carta que le manda Néstor y es el único material escrito del flaco a JP, lo deja bastante mal parado con una crítica aguda que le hace Néstor marcándole quienes son los que hacen historia y porqué, mostrando el carácter y personalidad que ha tenido el Flaco publicamente, JP no puede tolerar perder contra esa carta que es clara concisa y marca el final de "su amistad" y dos capítulos antes empieza a lavarse las culpas explicando que los pensadores no pueden estar en el poder, dos capítulos tuvo que usar JP, para marcar su cola de paja y sabiendo que Néstor ya no le puede retrucar eso.

Bastante miserable se me esta volviendo mi filósofo favorito.

Indio dijo...

Gracias por tu comentario Marcelo, lo que realmente me interesa del libro es el debate que instala: ¿hasta dónde? ¿Cuál es el límite? ¿Si la política es como decía Sartre en los 40’s “hundirse en el estiércol” dónde está el equilibrio? Centrar la discusión en “las personalidades” es perderse de preguntarse esto.

Lo que nuestro filósofo preferido en estos últimos tiempos viene tratando de responder es: ¿qué es la política? y ¿cómo se hace política en nuestra época? Los paralelos con el Sartre de los 40’s en que se apoya me parecen válidos.

En cuanto al libro en sí es simplemente un ensayo que carece logicamente de la densidad de un trabajo como el de Peronismo (¿tan grande creemos que fue Nestor?), quizá el mejor trabajo que leí sobre el tema. Espero con ansias el tomo II. Quizá lo que me gusta justamente de Feinmann sea ausencia de ese estilo adusto y formalista con el que se suele dar colores de objetividad a los textos.

Me gusta el tipo porque es sanguíneo. Y hay algo que eternamente le agradeceré: el nos describe en detalle sus fuentes. Nos insta a leer, no oculta, no pretende. Y eso es de una honestidad y vocación militante enorme. El “ego” no cita, oscurece, esconde, Feinmann me parece hace lo contrario. O dicho de otra manera: le adjudicamos pecados de juventud a alguien que ya está de vuelta ; )

Anónimo dijo...

Me dio placer leer la nota, asi como los dos comentarios que le siguen, sobre todo porque, además del respeto y la seriedad, ponen el foco en dos lugares que se complementan: la mirada sobre el autor y la mirada sobre el contenido. Con ambas puede hacerse una buena síntesis...
Voy a comprar el libro y a leerlo, a ver si logro esa síntesis...
Gracias compañeros!
Greta Romario

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