domingo, 12 de diciembre de 2010

El miedo y la Violencia - Lugano

Por qué los vecinos de Lugano reaccionan con tanta violencia por la ocupación de un parque que ni siquiera usan. Porque al parque lo usa la comunidad boliviana para sus fiestas tradicionales y esparcimiento sano y con sus familias. Por qué nunca salió a desalojar a los vecinos más pobres de la villa 20, la Cildañez o la Ciudad Oculta. Qué es lo que hace que convivan habitualmente con paraguayos, peruanos y bolivianos y de un día para el otro se conviertan en hordas de las SS. 

Pues bien no son los dichos de Macri, nadie asesina a otro por una frase que escuchó una vez en la TV. Y sí, créanme, vivo en Lugano, a los vecinos les importa muy poco el Parque Indoamericano  (y ni siquiera muy poco, les importa nada) ¿por qué matar por algo que no les interesa? Probemos con las otras razones: es injusto que les regalen tierras a los otros y no a nosotros. Es injusto que alguien que no paga impuestos pretenda beneficios que nosotros no tenemos. ¿Si a nosotros nos cuesta tanto vivir por qué los otros se la llevan de arriba? ¿Qué derecho tienen para exigir? ¿Por qué un extranjero tiene beneficios que nosotros no tenemos? 

Estas no son frases del barrio, llegan importadas de los barrios con mayor suerte. Se las usa, se las dice porque hay que decirlas, porque son racionales pero la gente del barrio no mata por ellas. Es más,  la frase que más se dijo en el barrio estos días, lo que contradice a las anteriores, es: por qué no les dan tierras en Plaza Francia, en Palermo, Caballito o Puerto Madero. Si se las dieran en los barrios lindos estarían más que contentos e incluso apoyarían la toma de terrenos. El habitante de Lugano no es nazi ni tampoco le importa mucho quién paga o quién no paga impuestos. Entonces se estarán preguntando cómo es posible que reacciones con una furia criminal ante la ocupación de un terreno que ni siquiera les importa. Pues bien: lo hacen por miedo. 

Y no se trata de un miedo a lo desconocido más bien es un miedo a lo conocido y el temor es tan grande que se transforma en una furia desesperada. La lógica de esos ataques es de vida o muerte:  “es mi vida o la de ellos”. Seguramente pensarán que exagero, que no existen lugares tan terribles en donde una lógica semejante aflore pues bien, existen. Puedo proponerles un ejercicio simple para comenzar a entender la cuestión: Salgan como salen un fin de semana y tómense un taxi pero en vez de volver a sus casas díganle que el destino es el barrio Piedrabuena, la intersección de la Av Escalada y la autopista Richieri, las “casitas” de Lugano I y II, los monoblocks de Soldati. Imaginen a sus hijos que salieron y mientras intentan dormir escuchan el tableteo de los disparos atravesando la noche. 

Piensen cómo sería escuchar un grito desesperado de ayuda y no poder hacer nada. En la televisión muestran lo que hace el paco, imagínenlo tan cotidiano como el pan en una panadería, imaginen a las chicos de 7, 8, 9 años prostituidos y los horrores cotidianos que causa. Imaginen el infierno que es vivir dentro de las villas porque la gente de las villas lo padece con mucha mayor crueldad. Ahora estamos apenas en el barrio pero tomamos otra dimensión, ya no es la charla cómoda, la evaluación política sentados en la tranquilidad. Hagamos ahora otro ejercicio: multipliquen ese miedo por 120 hectáreas. Aquí estamos entrando en el problema. El miedo es tan grande que se transforma en desesperación y en un barrio olvidado, donde a la gente se la ha arrojado, cuya cotidianidad es la injusticia, la necesidad, la ignominia no puede surgir otra cosa que la violencia.

6 comentarios:

@mrsmrek dijo...

Si, de todas maneras ése es el problema. Miedo racional que siempre lo hay, fundado en cuestiones que muy bien describís y miedo irracional fogoneado desde la mirada obtusa de la clase media. Porque conozco villas donde la generosidad la hospitalidad y la fraternidad entre otras virtudes, está más a la vista que escondida... porque les hace faltan, la necesitan para vivir. Hay vecinos que viven en villas que son preferibles a señores vecinos de algunos barrios.
Creo que la confrontación se agudiza el miedo, se debería resaltar otras características para que haya más humanidad en las miradas. Desde ambas veredas.
Saludos!

HavanaClubSilverDry dijo...

Me pregunto, ¿cómo fue que el ciudadano de Lugano, por poner el caso particular que mencionás llegó a sentir desinterés por un área que potencialmente puede contribuir a mejorar la calidad de vida con esparcimiento y más verde? ¿Cómo sucedió que al ciudadano de Lugano no le interese quién paga impuestos y quién no, y que le sea relativamente indiferente si a otros les vienen "de arriba" beneficios?
Pareciera que el dicurso del "sur olvidado", de tanto repetirse por la aristocracia mediática (aunque no exclusivamente quizás), se ha hecho carne en los propios vecinos del lugar.

Saludos.

El espantagorilas :) dijo...

Gracias por tu post. Hay una palabra para describir lo que se vive en esa zona y es brutalidad. Hay una expresión para quienes se aprovechan de la desesperación que genera la brutalidad: hijoputez

luz dijo...

Me gustó lo que escribiste, permitime decir algo al respecto.Vivo frente a la villa. Es cierto lo que decís: se escuchan disparos por las noches, vemos como son asaltados los vecinos por jóvenes que, corriendo, cruzan Escalada y se refugian en la villa, sentimos la bronca cuando esos mismos jóvenes, nos arrebatan nuestras pertenencias, sufrimos cuando un amigo es herido porque le quieren robar el auto, o es golpeado; sentimos impotencia cuando desde la ventana vemos como le pegan a algún vecino para llevarse su campera, o le muelen la cara a golpes al muchacho que trae el pedido de pizza; esa misma impotencia cuando a pocos metros tiran al suelo a una maestra para arrebatarle el bolso. He visto desde mi ventana una pelea a tiros entre dos bandas que corrían por nuestras veredas!Todo esto y más lo he vivido y lo vivo.
De más está decir que muchísima gente de la villa trabaja, estudia e intenta llevar su vida lo mejor posible.
Muchos vecinos se han preocupado y se ocupan de los barrios de la zona (Nájera, Castro, Zamoré, Copello), forman comisiones, crean un centro cultural,un club de fútbol para los más chicos,cuidan sus edificios,se solidarizan cuando hay un caso grave, como aquella vez que de un balazo dejaron inválido a un chico del barrio y no dejaron sola a su familia; intentan ser escuchados por los sucesivos gobiernos; elevan notas, pedidos, solicitan más vigilancia policial,intentaron que no se estableciera el polo farmacéutico, tardaron más de treinta años para lograr que se construyera una escuela secundaria. En fin, lo que quiero decir es que, los vecinos no bajan los brazos, pero es desesperanzador sentir que pasan los años y todo va mal, que nadie escucha;creo que por eso,ante la expectativa de que nazca una nueva villa, reaccionan de esa forma; porque que pueden pensar ante esto?, simplemente el aumento de toda la violencia que rige en la zona! Y no tiene que ver con que sean inmigrantes, sino con la realidad concreta de todos los días. Es muy difícil la situación de todos, porque tanto unos como otros necesitan ser escuchados y que se realicen acciones para vivir un poco mejor: vivienda para quienes las necesitan, urbanizaciones, hospitales, escuelas, etc. Y hace rato que nadie responde.

Anyuletta dijo...

Las quejas del tipo "¿por qué a estos les dan casa y a mi no me dan nada?" las escuché de personas de clase media baja que viven en Flores pero también de abogados que alquilan en Palermo. Dijo el abogado: "¿por qué los de la villa tienen Direct TV y yo estoy pagando el plasma en cuotas? es injusto." Así como la escribo fue la comparación. El denominador común parece ser el miedo: el del pobre que le saquen lo poco que tiene, y el de clase media, de convertirse en pobre.

caro dijo...

me parece que el miedo de la clase media con aspiraciones es de que otros puedan progresar y alcanzarlos, por eso la bronca con los sueldos de los camioneros o basureros, "como estos negros van a ganar más que yo?"
Por otro lado la problematica de las villas, la droga y la inseguridad son consecuencia del abandono que hace la sociedad y los distintos gobiernos de los chicos mas pobres, ellos nacen sin oportunidades, no tienen oportunidades de alimentarse, de estudiar y desarrollarse, no se les puede pedir cuando crecen que no tengan resentimiento social que los lleve a cometer delitos.

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