martes, 5 de octubre de 2010

Lanata: democracia y libertad

El golpe de Estado de 1955 se autodenominó “Revolución Libertadora”. El de 1976 “Proceso de Reorganización Nacional”. Tenemos aquí las dos antinomias entre las que se debatió el ideal burgués decimonónico. Libertad para organizar la vida económica y política que favoreciera sus negocios y Orden para defender la propiedad privada y evitar los conflictos sociales. Antinomias que la burguesía logra unificar en el concepto de democracia individual dentro de un orden social.

En “La genealogía de la moral” Nietzsche tiene un concepto fabuloso: El origen del lenguaje le pertenece a los nobles. Estos nobles que son “lo bueno” los que crean valores a partir de sí, la nobleza griega que se autodenominaba: ¡los veraces! En otras palabras el lenguaje que hablamos es el lenguaje del poder. Son ellos los que le imprimen sentido a los términos, los que amalgaman los conceptos, los que nombran. 

José Pablo Feinmann tan afecto a los sinónimos toma la palabra “retención” y va a decir que un sinónimo de la misma es “exacción” que a su vez es sinónimo de coerción, imposición, coacción. Sinónimos de coacción: imposición, violencia, apremio, compulsión, amenaza, chantaje. Qué maravilla, con una palabra arma el diccionario ilustrado del campo y su séquito de funcionarios y periodistas. Pero aquí no termina, agrega como sinónimo de coacción “tiranía” y cuál es el antónimo de tiranía, continúa Feinmann: Libertad.

Nietzsche tiene razón, el lenguaje es de los nobles, del poder, de la oligarquía terrateniente, de los dueños de los campos. Retener ganancias es un acto tiránico que atenta contra la libertad.
¿Cómo se distribuye riqueza sin que el Estado intervenga en el Mercado? Simple, no se distribuye y si un Estado interviene en el mercado es un Estado tiránico porque atenta contra la libertad! No importa que gane con el 90% de los votos, la libertad es un concepto liberal, la democracia es un concepto liberal. Libertad y Orden no son estandartes del campo popular. 

Un Estado que interviene no es un estado democrático y hay que derrocarlo en nombre de la libertad. Revolución Libertadora, Perón era Hitler, 678 es Goebbels, Kirchner es Chauchescu, Aníbal Fernández hasta tiene los bigotes de Stalin. Esta es la base del discurso que a diario escuchamos en los medios. Es el discurso liberal porque Lanata es un liberal, va a estar en contra sí de la dictadura de Videla pero porque el Estado Militar intervino, manejó empresas, las compró, hizo negocios. Actuaron desde el Estado en el mercado en beneficio propio, fueron corruptos, cruentos, asesinos, criminales, ladrones. 

En otras palabras el golpe no fue liberal en la concepción que Lanata tiene del liberalismo. El aspira a un liberalismo "sin corrupción" (después nos dicen utópicos), porque para los liberales el desastre es causado por la corrupción y no por la racionalidad económica neoliberal que es dogma y si falla, repito, es por los políticos que la implementaron no supieron hacerlo correctamente o fueron corruptos. Él, como tantos otros, es un liberal casi sarmentiano, un Sarmiento que después de haber ayudado tanto a nuestra oligarquía dirá desilusionado: “una oligarquía con olor a bosta de vaca”. Este es el progresismo de Lanata, Iglesias y cia. Jorge Lanata siempre fue un gorila, que no queden dudas, como tanta gente de la izquierda o gente ilustrada que hoy, como en el ‘55, clamaron por esa libertad con olor a bosta de vaca.

4 comentarios:

srta.ligustrina dijo...

Harta estoy ya de desilusionarme.
O más bien de descubrir el bajo precio de algunos.

Y lejos de querer filosofar en un lenguaje que no manejo (apenas si manejo, con desgano, el vocabulario de una persona afecta a la política pero con un alto grado de ingenuidad al respecto de como se maniobra en esas aguas)

Lo cual me lleva a una reflexión final (o no), más para mí que para los demás.
Me termina resultado mejor ser ingenua y desilusionarme de gente y de gobiernos, que ser descreída de todo y vivir resentida sin capacidad de pensar en un algo mejor.
Entre tanta desilusión uno termina por forjar el espíritu crítico.

En última instancia si algo aprendimos de los '70 es que podemos soñar algo distinto y luchar por ello. Y si tantos dieron la vida al luchar por ellos y de alguna manera por nosotros, nosotros no podemos dejar de soñar y actuar, sería un insulto a su memoria.

Si, Lanata, Volvió el setentismo, pero no hace poco...volvió hace mucho lo que pasa es que ese colectivo te dejó a pata y lo ves alejarse, mientras la gente te saluda y te dice "Chau" con la manito.

Chau Jorge. Un gusto haberte conocido y un gusto aún mayor es descubrir realmente de que lado estás.

No se si esto aporta mucho al debate pero hace un par de días que venía elucubrando muchas cosas y lo de este señor terminó por convencerme de algunas otras. Necesitaba dejarlo por escrito.

Saludos.

Anónimo dijo...

No entiendo lo de José Pablo Feinmann.

Indio dijo...

Bueno Feinmann es claro, el que intenta ser claro y por no saber escribir no lo logra soy yo jaja. Partiendo de la palabra “retención” (exacción, coerción, imposición, coacción, imposición, violencia, apremio, compulsión, amenaza, chantaje) se llega a “tiranía”. La revolución Libertadora derroca una “tiranía”, la de Perón. Qué fue lo más “tiránico” de Perón: el IAPI. Un organismo que funcionó bajo la órbita del Banco Central con el fin de centralizar el comercio exterior y transferir recursos entre los diferentes sectores de la economía. Esto es el Estado interviniendo en el mercado. Con las retenciones actuales, salvando las distancias, sucede algo similar: el Estado interviene en el mercado. Al intervenir en el mercado atenta contra la libertad de este y la palabra libertad es burguesa y antónimo de libertad es tiranía. Por esto el mercado y sus voceros acusan al gobierno de tiránico, de nazi, fascista, de no democrático. Y a una tiranía se la derroca, en nombre de la libertad y EEUU es el principal exportador del concepto y el que anda por el mundo “liberando pueblos” de tiranías. Carrió, con sus cartitas, le dice a los yanquis: acá hay una tiranía. Hoy están saqueando petróleo, mañana necesitarán agua y tendrán que derrocar otra “tiranía” en nombre de la libertad si es que el cipayismo vernáculo no logra hacerse del poder mediante los votos o el golpe.

Indio dijo...

2 años despues y viendo la sociedad que establece Lanata con Magnetto me cuestiono los últimos párrafos

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